JUNIO 2018 - Pagina Oficial del Colegio Margil

Vaya al Contenido

Menu Principal

JUNIO 2018

Valor del Mes






Valor para Junio 2018:

Humildad



La humildad es la virtud que  permite conocerse a sí mismo y aceptar las propias cualidades, virtudes, aptitudes, así como las debilidades y  limitaciones para buscar superarlas y mejorar como persona. La palabra Humildad proviene del latín “humilitas”, que significa “pegado a la tierra”. Esta virtud  ayuda a la persona a dominar el apetito desordenado de la propia excelencia y, por tanto, crea, en parte, un ambiente adecuado para la convivencia entre las personas.

Únicamente, conociéndose a sí mismo, tal como uno es, podremos  aprovechar todo lo que poseemos para obrar el bien sin buscar el aplauso y las adulaciones. Una persona que actúa con humildad no tiene complejos de superioridad, ni tiene la necesidad de estar recordándoles constantemente a los demás sus éxitos y logros.

La persona humilde sabe escuchar, se deja ayudar por los demás y aprende a conocerse mejor. De esta manera acepta sus errores, responsabilidades y consecuencias, sin echar la culpa a los demás. Reconoce tanto el mérito propio como el ajeno. Lo  opuesto a la humildad es  la soberbia.

La humildad es una cualidad humana independiente de la posición económica o social. Una persona humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad. La humildad te da libertad para dejar a un lado las poses y dobles caras y ser uno mismo. La humildad te ayuda a hacer amigos porque te hace sentir igual que el otro; y la humildad hace transparente la amistad.

La Biblia aconseja: “Revestíos de humildad hacia los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (Pedro, 5, 5). La humildad, pues, llama a la conciencia de entender que los seres humanos somos todos iguales ante los ojos de Dios.

El mayor ejemplo de humildad en la doctrina cristiana lo constituye la figura de Jesucristo, a este respecto dice la Biblia: “Haya, pues, en vosotros, este sentir que hubo también en Jesucristo, quien, siendo  Dios…se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz “(Filipenses,2, 5-8).

La soberbia consiste en el desordenado amor de la propia excelencia. -Santo Tomás.

Darse a los demás, servir, compartir,  es el grado más alto de la humildad, porque más que superar cosas malas se trata de vivir la caridad, es decir, vivir de amor.  El servicio a los demás acaba con el egoísmo y la soberbia. Si se mata el egoísmo se puede vivir el amor, porque o el amor mata al egoísmo o el egoísmo mata al amor.

En este nivel la humildad y la caridad llevan una a la otra. Una persona humilde al librarse de las alucinaciones de la soberbia, es capaz de querer a los demás por sí mismos y no sólo por el provecho que pueda extraer del trato con ellos



Regreso al contenido | Regreso al menu principal